
A primera hora amaneció vestido con una remera roja alusiva a la fecha
el pintoresco «muñeco de nieve» ubicado en la avenida Ameghino
y Presidente Perón.
En la plazoleta donde esta el monumento a los inmigrantes también se
colocaron banderas dando cuenta de esta enfermedad y en el Hospital se entregaban
folletos informativos.
Al cierre de esta edición se realizaba la concentración de una
marcha que bajo el lema «Marchemos por la vida, el respeto y la inclusión»
tenía previsto llegar hasta la Plaza San Martín donde se anunciaban
números artísticos como una obra de teatro y la presentación
de grupos musicales.
En diálogo con EL CHUBUT, la bioquímica Viviana Moreno, coordinadora
del programa de HIV Sida de Esquel explicó que «durante este año
el programa municipal de Sida hizo una capacitación a todos los acompañantes
comunitarios del programa Trabajar para Incluir y los propios acompañantes
decidieron como final de sus actividades de capacitación decidieron hacer
una presencia particular respecto al 1º de diciembre y el sida en nuestra
comunidad, apuntando a que termine el estigma y la discriminación de
las personas infectadas».
Advirtió que «todos los estudios hablan de que los infectados no
son el problema sino que son parte de la solución, incluir en una comunidad
a las personas infectadas es una forma de empezar a ir disminuyendo la prevalencia
en el lugar, que dejen de aparecer miedos infundados, que deje de ser una enfermedad
oculta, que la gente se proteja realmente de lo que se tenga que proteger y
no tenga temor a convivir con las personas infectadas que en la convivencia
diaria nadie va a transmitir el HIV».
Por otra parte, explicó que «Sida significa síndrome de
inmuno deficiencia adquirida, es la última etapa de infección
de un virus muy lento, uno se infecta y a veces ni siquiera se da cuenta porque
los síntomas son leves y se confunden con otro, ganglios, fiebre y diarrea.
Después viene un período de entre 6 y 8 años donde el virus
sigue reproduciéndose y como el virus elige los glóbulos blancos
el sistema de defensa se agota y la persona empieza a enfermarse de enfermedades
oportunistas».
Pero subrayó que «lo más importante hoy es enterarse si
está enfermo lo antes posible porque existen tratamientos con medicamentos
sumamente efectivos que hacen que la persona pueda prolongar indefinidamente
este proceso esperando que en algún momento aparezca una vacuna, algo
que todavía esta muy lejos».
MIEDO A LO DESCONOCIDO
Aclaró también que «lo único que infecta es el semen,
los fluidos vaginales, la sangre y la leche materna, todo lo demás, las
lágrimas, el sudor, la saliva, no tiene virus como para infectar. Tenemos
19 chicos nacidos de mamá HIV positiva en Esquel y ninguno de los chicos
es positivo porque se hizo todo el tratamiento previo con medicación,
en vez de un parto normal se hizo una cesárea y se evitó que amamantaran».
Asimismo, hizo hincapié en que «lo que no podemos controlar desde
la salud pública tiene que ver con la transmisión sexual. Más
del 75% de nuestras infecciones son por transmisión sexual, pero fundamentalmente
heterosexual, entonces la única barrera para evitar la transmisión
es el preservativo, hasta ahora no existe un método más efectivo.
Tenemos parejas en las que uno esta infectado y el otro no y usan preservativos
y no hubo contagio».
ENFERMOS DESCONOCIDOS
Por último, reveló que «hay 76 casos registrados en Esquel,
la prevalencia a nivel nacional es de 5 casos cada 1000 habitantes. Si tenemos
diagnosticados prácticamente 100 personas, faltaría detectar otras
100 personas que no saben que están infectadas. Así que suponemos
que hay alrededor de 100 personas que no saben que están infectadas y
en el país suponemos que hay alrededor de 60 mil personas infectadas
que no lo saben». Por ello recordó que los análisis se hacen
en cualquier laboratorio o en el Hospital cualquier día después
de las 9 de la mañana.