ABORTO LEGAL , SEGURO Y GRATUITO .

 

El art.86 del Código Penal determino en 1921 que la interrupción del embarazo es legal en caso de que provenga de una violación o cuando corra riesgo la vida o la salud de la mujer (salud entendida según la OMS como un complejo equilibrio entre aspectos físicos, sociales, económicos y psicológicos).
En 2012, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a través del denominado fallo F.A.L. ratificó la realización de la práctica de aborto a una joven de 15 años de edad que había quedado embarazada como consecuencia de haber sido abusada por su padrastro. En uno de sus apartados describe que "el embarazo forzado constituye un trato cruel, inhumano y degradante”. Esta sentencia se convirtió así en un hito judicial que sienta jurisprudencia respecto a que no existe limitación alguna a la práctica de un aborto legal, siendo además el Estado garante del acceso a la salud pública y responsable de poner a disposición las medidas para concretar un aborto en forma rápida, accesible y segura. A su vez exhorta a las autoridades nacionales, provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a "implementar y hacer operativos, mediante normas del más alto nivel, [...] protocolos hospitalarios para la concreta atención de los abortos no punibles...". Posteriormente el Ministerio de Salud de la Nación publicó una "Guía para la interrupción legal del embarazo" (2015), aunque Chubut fue pionera publicándola previamente al fallo de la CSJN (2010).
En Argentina se estima que se practican alrededor de 500.000 abortos clandestinos por año. Y según datos del Ministerio de Salud de la Nación las complicaciones por aborto inseguro son la primera causa de muerte en mujeres gestantes en 17 de las 24 provincias. Sin embargo las propias autoridades reconocen que ante esto existe un importante subregistro, ya sea por la ausencia de una denuncia, por asentarla como "otras causas" o por el fallecimiento previo a la llegada a un hospital. Es decir que los abortos son practicados en la clandestinidad, en condiciones antihigiénicas y sin profesionales de la salud.
A las mujeres con poder adquisitivo no les afecta la ilegalidad del aborto: pueden pagar miles de pesos y hacerse un aborto en una clínica privada sin riesgos. Al resto de las mujeres se les niegan sus derechos, y las que mueren son aquellas pertenecientes a la clase obrera, las chicas de los barrios más pobres, solas y desamparadas, sumado a la “vergüenza social” debido a la ilegalidad enmarcada en la moral más retrógrada.
El gobierno prefiere que las mujeres se sigan muriendo en la clandestinidad, antes que concederles el derecho a elegir si quieren ser madres o no, al haberse pronunciado públicamente "a favor de la vida". Si.... estamos a favor de la vida de las mujeres (150 por año aproximadamente) que mueren producto de abortos clandestinos, todas evitables si esta práctica fuese realizada de forma segura y gratuita en hospitales públicos.
En la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, como complemento necesario  también se exige la real aplicación de la Ley de Educación Sexual Integral (Ley 26.150), en todos los niveles educativos. Aunque en los últimos años se ha recortado en capacitación docente y en la publicación de material bibliográfico.
Tenemos ejemplos de Países como Uruguay donde el aborto está despenalizado y el Estado acompaña a las mujeres brindándoles un equipo de profesionales al servicio de la salud integrado por un/a medico/a, un/a trabajador/a social y un/a psicóloga/o; al igual que se realiza en Argentina en los casos de ILE (interrupción legal del embarazo) En estos países además de haber disminuido la tasa de abortos, la educación sexual y la distribución de anticonceptivos es el pilar fundamental en prevención de embarazos no deseados.
Que las mujeres aborten o no, no depende una opinión, creencia, religión, ni de lo que cada uno haría o no individualmente. Las mujeres que quieren abortar -hoy, ayer, anteayer y desde siempre- abortan. La discusión fundamental es la desigualdad de derechos, por un lado las que tienen el poder adquisitivo para hacerlo y por el otro las que el estado desampara y terminan muriendo. El resto es una discusión anacrónica, hipócrita y superflua, por eso, desde el Centro de Estudios Políticos y Sociales Mariano Moreno exigimos educación sexual para decidir a conciencia, anticonceptivos para no abortar, aborto legal, seguro y gratuito para no morir.

Centro de Estudios Políticos y Sociales Mariano Moreno.

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