CORONAVIRUS: LA LEGISLATURA APROBÓ UN PROYECTO PARA PROHIBIR LA VENTA Y USO DE DIÓXIDO DE CLORO PARA CONSUMO HUMANO


Es una iniciativa del bloque Juntos por el Cambio que preside Manuel Pagliaroni e integran María Andrea Aguilera y Sebastián López. Insta a que se tomen medidas preventivas para evitar su circulación tanto a nivel nacional como provincial. Su consumo provocó intoxicaciones y muertes en los últimos días.

La Legislatura del Chubut aprobó en la sesión de este martes un proyecto de Resolución por el cual se insta a que el Gobierno Nacional prohíba el uso, comercialización, distribución e importación de dióxido de cloro para consumo humano. La iniciativa fue elaborada por el bloque Juntos por el Cambio que integran Manuel Pagliaroni, María Andrea Aguilera y Sebastián López.
El proyecto fue aprobado sobre tablas e invita además a que “desde el Gobierno Nacional y Provincial se realicen todas las acciones tendientes a sancionar la comercialización no autorizada para consumo humano del dióxido de cloro”, al tiempo que “se realicen acciones preventivas para evitar su comercialización y circulación por cualquier medio”.
Los legisladores fundamentaron la propuesta en que el dióxido de cloro se ha promocionado e incluso utilizado como método para contrarrestar el contagio del coronavirus, en un contexto en el que las vacunas aún se encuentran en proceso de desarrollo. 
En este sentido mencionaron que “en los últimos días se ha conocido que el dióxido de cloro o el clorito de sodio ha causado al menos dos casos de intoxicación en Mendoza y generado una muerte en la provincia de Neuquén, mientras que se investiga un fallecimiento en la provincia de Jujuy”.
“En la voracidad del mercado, de las comunicaciones y la información, sumado a las diversas y contrapuestas intenciones que existen, se ha comenzado a hablar sobre el dióxido de cloro como una cura para el COVID 19”, aunque se trata de “un peligroso químico sobre el que muchos expertos han advertido de tales efectos nocivos”, indicaron.
Agregaron que “desde hace ya 4 años la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) viene advirtiendo sobre la utilización de tal suplemento”, no obstante lo cual “la promoción que se realiza en distintos medios, principalmente vía redes sociales y comunicación digital, promete que este ‘remedio’ representa una solución ante afecciones y enfermedades como la malaria, la diabetes, el asma e incluso cáncer, sumándose últimamente el COVID 19”.
Explicaron Pagliaroni, Aguilera y López que “la base del producto es clorito de sodio diluido en agua destilada”, principio químico “que es utilizado en la industria como blanqueador y descontaminante de superficies industriales”.
Además “se emplea como agente antimicrobiano en soluciones acuosas para lavar frutas y verduras. Y algunas plantas de potabilización de agua también lo usan en su proceso”.
“Sin embargo, en todas estas aplicaciones industriales la dosificación es inferior a la recomendada para el supuesto ‘tratamiento milagroso’”, añadieron.
Manifestaron como antecedente que “la Asociación Toxicológica Argentina (ATA) ha asegurado que no existe ningún tipo de evidencia médica de que la sustancia en cuestión sirva como tratamiento médico para COVID 19, estableciendo que además presenta un riesgo certero para la salud de las personas que lo consumen”.
Además, enfatizaron, el Ministerio de Salud de la Nación recordó que este producto “no posee autorización alguna por parte del Ministerio para su comercialización y uso”.
Pese a estas advertencias, y teniendo en cuenta el contexto, los legisladores consideraron, a la hora de presentar el proyecto, que “se requiere de acciones imperativas para evitar mayores efectos colaterales, negativos y fatales”.

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